03 enero 2026

Día #3: Palacio Lebrija - Museo Bellas Artes - Alameda - Macarena


Hoy viernes teníamos un par de citas a las que no podíamos llevar a Wuki. La verdad es que se queda estupendamente en el calorcito del apartamento. A veces no somos conscientes de la suerte que tenemos 😘.

Atravesando el Puente del Cachorro…

…la primera visita era el PALACIO DE LEBRIJA, donde destacan 3 elementos comunes en los típicos palacetes sevillanos: El patio andaluz, el estilo neomudéjar a base de yeserías sobre columnas de mármol, y la decoración a base de azulejos.




Destacan los impresionantes mosaicos romanos extraídos de Itálica que lo convierten en el palacio de Europa mejor pavimentado. Presenta además diversas muestras de azulejería sevillana de distintas épocas y un magnífico mobiliario. 










Doña Regla Manjón y Mergelina, la Condesa de Lebrija, no era, únicamente, una acaudalada dama de la nobleza andaluza. Se trataba de una verdadera erudita en arte y antigüedades, una gran apasionada de la arqueología. Por ello, no dudó en ornamentarlo con piezas que aparecían en sus terrenos u otras que compraba a comerciantes de antigüedades.





Cerca, el MUSEO DE BELLAS ARTES, considerada la segunda pinacoteca en importancia después del Museo del Prado. El Museo que ocupa el espacio de un antiguo convento, es una combinación de claustros y obras de arte.






Destacan las grandes obras de los maestros del Barroco, con Bartolomé Esteban Murillo, uno de los pintores más universales que ha dado Sevilla, a la cabeza. Tiene una sala dedicada solo a él. Y otras salas con algún Zurbaran, El Greco, Velázquez…












Pero sobre todo queríamos ver la Exposición "Arte y Misericordia. La Santa Caridad de Sevilla".  Y es que con ocasión de la rehabilitación del Hospital de la Santa Caridad, en el Barrio de Santa Cruz, han reunido aquí por primera vez fuera de su emplazamiento las obras maestras de Murillo, Juan de Valdés Leal y Pedro Roldán. El conjunto de pinturas y esculturas es una de las cumbres del Barroco. Impresionante!!!







Wuki nos ha recibido muy contenta y hemos reanudado el día en la Alameda, barrio alternativo y bohemio, con gran sabor histórico, que aparece en crónicas y novelas de autores sevillanos.





Fue cuna de cantantes y toreros…



La larga y delgada PLAZA ALAMEDA DE HÉRCULES, una gran explanada arbolada con dos columnas de origen romano, las del lado sur, rematadas por las estatuas de Hércules, el fundador mítico de la ciudad, y Julio César, el restaurador de Híspalis. Siglos después, en el otro extremo se colocaron otras dos columnas rematadas por esculturas, en este caso leones con los escudos de España y Sevilla.



La BASÍLICA DEL GRAN PODER, sede del Señor de Sevilla, Jesús del Gran Poder, es lugar de peregrinación continua de sevillanos y foráneos. El interior es sobrio pero elegante, permitiendo que la imagen del Cristo sea el absoluto protagonista. 



Antes, habíamos parado a comer en un sitio muy castizo, Casa Ricardo (croquetas de puchero, solomillo al whiskey, alcachofa y pavia de bacalao). 





El tiempo acompaña, sin lluvia y rozando los 20°C. Nos internamos ahora en el conocidísimo barrio de MACARENA. Pasamos por delante de la abandonada Torre de Perdigones, de 45 metros de alto donde se fabricaban los perdigones.

El HOSPITAL DE LAS CINCO LLAGAS es un enorme edificio civil (hoy sede del Parlamento de Andalucía) y una de las joyas del renacimiento español. Destaca su imponente fachada de piedra, y una sobria pero elegante composición, con torres en sus esquinas.


Cruzar la calle y atravesamos el ARCO DE LA MACARENA, como continuación de la ANTIGUA MURALLA que rodeaba Sevilla.



La BASÍLICA DE LA MACARENA es uno de los templos más emblemáticos de Sevilla. Y es que es la iglesia que acoge una de las imágenes religiosas más veneradas por los sevillanos, la Virgen de la Esperanza Macarena, conocida universalmente como “la Macarena”. 

La imagen es de un tamaño considerable, y está vestida con un ropaje de ensueño, se dice que están bordados a mano.


Tras pedir por todos vosotros 🤣, hemos callejeado por las populares calles San Luis y Feria. Hemos parado a ver un belén mudejar en el precioso PALACIO DE LOS MARQUESES DE ALGABA, considerado uno de los mejores exponentes del arte mudéjar civil de Sevilla.



Desde aquí, una paradita para un rico café y poder parar un rato a descansar. Las Setas estaban allí al lado y con ellas el gentío cercano a las calles más comerciales.





Así que tocaba retirarse a Triana a cenar algo. El sitio elegido (‘A Sol y Sombra’) lo teníamos en la guía como ‘rancio entre los rancios’. Juzguen ustedes. 






La comida (papas aliñadas con Melba y albóndigas de choco), muy rica, por cierto.

Y con el estomago lleno, hemos puesto el punto y final al bonito día. Mañana nos tememos que los paraguas tendrán que ir abiertos bastante tiempo. 

Seguiremos informando. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario